El Ayuntamiento de Salamanca estudia proteger los rótulos comerciales con más de 40 años de antigüedad dentro de la normativa municipal que regula la imagen comercial en la Ciudad Vieja. La propuesta, que será elevada a la Comisión Técnico Artística, permitiría que estos letreros históricos puedan permanecer en las fachadas aunque no cumplan con los criterios actuales de colores, materiales o formatos establecidos por la ordenanza.
La medida introduce un criterio cronológico claro: podrán acogerse a esta protección los rótulos cuya instalación pueda acreditarse de forma fehaciente antes de 1985. De este modo, aquellos elementos que superen las cuatro décadas podrán quedar exentos de cumplir la normativa general mientras el establecimiento comercial u hostelero permanezca abierto.
La iniciativa supone un paso relevante en el reconocimiento del valor patrimonial, social y emocional de la rotulación comercial. Muchos de estos rótulos forman parte de la memoria cotidiana de la ciudad y están ligados a negocios emblemáticos, calles históricas y generaciones de vecinos que los han incorporado a su paisaje urbano habitual.
Dos niveles de protección para los rótulos históricos
El Ayuntamiento mantendrá los dos niveles básicos de protección previstos para los elementos con interés histórico-artístico, industrial o social.
El primer nivel se reserva a aquellos rótulos cuya conservación se propone en su ubicación original, es decir, en la fachada del establecimiento. El segundo nivel contempla los casos en los que, tras una valoración técnica, se aconseje retirar el elemento y depositarlo en dependencias municipales o en espacios adecuados para su conservación.
La principal novedad es que los rótulos con más de 40 años podrán permanecer en su emplazamiento aunque no se ajusten a los materiales o características exigidos por la ordenanza actual. Esta excepción se mantendrá mientras el negocio siga en funcionamiento. En caso de cierre o cambio de actividad, los titulares deberán comunicarlo al Ayuntamiento para decidir el futuro del letrero.
Conservación, custodia o cesión al Ayuntamiento
Cuando un establecimiento con un rótulo protegido anuncie su cierre o se solicite licencia para un nuevo negocio en el mismo local, el Ayuntamiento contactará con los propietarios para acordar una de las opciones previstas: la retirada del rótulo por parte de los dueños, su conservación en la fachada o en un espacio visible, su custodia por el propietario o su cesión al Ayuntamiento.
En caso de cesión municipal, los rótulos se depositarán en centros o instalaciones vinculadas al Museo del Comercio y la Industria de Salamanca, donde podrán conservarse como parte de la historia comercial y visual de la ciudad.
La propuesta no afectará a los rótulos instalados en inmuebles declarados Bien de Interés Cultural. En esos casos, cualquier decisión sobre mantenimiento, retirada o intervención dependerá de los órganos competentes en materia de patrimonio cultural, atendiendo a criterios técnicos específicos.
Una ordenanza más restrictiva en la Ciudad Vieja
La ordenanza, aprobada en 2022 y en vigor desde enero de 2023 tras un periodo de carencia de 18 meses, regula la instalación de elementos de publicidad e iluminación de actividades en el área histórica de Salamanca. Su objetivo es ordenar la imagen comercial, especialmente en la denominada Ciudad Vieja.
En las zonas más sensibles, la normativa limita de forma estricta los materiales y formatos permitidos. En la primera vía de ronda, por ejemplo, se prohíben los elementos en banderola salvo excepciones justificadas, y solo se admiten materiales como el hierro forjado y la madera tratada o pintada. Quedan expresamente excluidos materiales como el plástico, el aluminio o el acero inoxidable con acabados brillantes.
Desde comienzos de año y hasta septiembre, el Ayuntamiento ha registrado 21 sanciones por incumplimientos de la Ordenanza Reguladora de Rótulos. La mayoría de las infracciones se concentran en negocios de la Plaza Mayor, aunque durante el verano el control se extendió también a calles aledañas dentro de una segunda fase de regularización.
Doce rótulos especialmente protegidos
Actualmente, Salamanca cuenta con 12 rótulos incluidos en el listado de especial protección, aunque se trata de una relación abierta a futuras incorporaciones.
Dentro del nivel 1, el de mayor protección y que permite la conservación in situ, figuran el rótulo del Banco Bilbao Vizcaya de la calle Toro, el de la Farmacia de Urbina en la Plaza Mayor, y dos rótulos de la Caja de Ahorros situados en el pasaje del Pabellón de Petrineros, entre la Plaza Mayor y la calle Espoz y Mina.
En el nivel 2 se incluyen, entre otros, el rótulo de la Joyería Santiago en la Plaza Mayor, los carteles en espejo de Muebles Huebra en San Pablo, Perfumería Cibeles en la calle Concejo, Farmacia Escudero en la plaza del Mercado, Feldy 3 en Ventura Ruiz Aguilera, la farmacia M. Martín y Fotografía Laso.
Rotulación, comercio e identidad urbana
La decisión de Salamanca abre una vía interesante para otros municipios que buscan ordenar su imagen comercial sin perder aquellos elementos que forman parte de su historia urbana. Los rótulos antiguos no solo identifican negocios: también conservan tipografías, materiales, técnicas de fabricación, soluciones de iluminación y estilos gráficos propios de cada época.
Su protección permite reconocer el valor del comercio tradicional y del paisaje cotidiano, especialmente en centros históricos donde la presión normativa, turística y comercial puede provocar la desaparición de señales visuales muy arraigadas.
El reto está en encontrar un equilibrio entre la necesaria regulación del espacio público y la conservación de aquellos elementos que aportan carácter, memoria y autenticidad a la ciudad. En este sentido, la catalogación de rótulos históricos, la valoración técnica previa y la posibilidad de conservarlos en museos o espacios municipales pueden convertirse en herramientas útiles para proteger un patrimonio gráfico que, durante mucho tiempo, ha pasado desapercibido.
