Se buscan rotulistas: una asignatura pendiente desde hace más de 15 años

Formación de profesionales del sector de la rotulación en España

En España existen ciclos de Formación Profesional relacionados con la impresión, preimpresión, electricidad, soldadura y otras competencias utilizadas por las empresas de rotulación, pero no una titulación reglada que reúna de forma integral la formación del rotulista. ASERLUZ lleva más de quince años planteando esta necesidad y reclamando una formación específica para el sector.

Hay problemas que aparecen de repente y otros que llevan tanto tiempo entre nosotros que terminamos acostumbrándonos a ellos. Encontrar profesionales cualificados para trabajar en una empresa de rotulación pertenece, desgraciadamente, al segundo grupo.

Y en ASERLUZ lo sabemos bien.

En 2010, Antonio Páez, entonces presidente de la Asociación, explicaba en una entrevista que uno de los grandes objetivos de ASERLUZ era conseguir regular un plan de formación para que los profesionales del rótulo pudieran disponer de una Formación Profesional específica, como ya ocurría en otros países.

Han pasado más de quince años y la cuestión sigue abierta.

En 2025, Roberto Bartolomé, actual presidente de ASERLUZ, volvía sobre el mismo problema: existe un sector claramente identificable, presente en todas nuestras ciudades y que realiza trabajos que afectan incluso a la seguridad de las personas, pero sigue sin existir una titulación que forme específicamente a sus profesionales.

Un problema que no es solo nuestro

La situación tampoco es exclusiva de España.

La International Sign Association (ISA) estadounidense lleva años señalando la captación de trabajadores cualificados como uno de los retos del sector. Su informe salarial publicado en 2026 refleja que más de la mitad de las empresas participantes estaban aumentando plantilla entre finales de 2025 y 2026.

Pero quizá resulte todavía más interesante observar cómo están intentando resolverlo.

Cada año, el programa Sign Manufacturing Day invita a estudiantes de escuelas técnicas a entrar en las empresas y descubrir cómo se fabrica un rótulo. En 2024 participaron 105 compañías y 19 centros educativos solicitaron ayuda a ISA para organizar visitas.

La idea parece sencilla: antes de conseguir que un joven quiera ser rotulista, habrá que conseguir que sepa que puede serlo.

¿Dónde se estudia para ser rotulista en España?

Aquí llegamos al problema.

Nuestro sistema de Formación Profesional ofrece títulos relacionados con diferentes partes de la actividad. Existen los grados medios de Preimpresión Digital, Impresión Gráfica y Postimpresión y Acabados Gráficos, además de formación en electricidad, soldadura, diseño y otras especialidades útiles para nuestras empresas.

El currículo de Preimpresión Digital llega incluso a incluir expresamente rotulación, materiales y utilización del plotter de corte.

También existe formación profesional vinculada a actividades muy concretas. El certificado de Embellecimiento y Decoración de Superficies de Vehículos, por ejemplo, contempla entre sus posibles ocupaciones la de rotulista de vehículos.

Pero seguimos sin disponer de una formación reglada que reúna las competencias que puede necesitar un profesional del rótulo.

Porque un rótulo no termina en el plotter.

Puede ser necesario diseñar, imprimir, laminar, fresar, cortar aluminio o metacrilato, fabricar estructuras, instalar LED, aplicar vinilo y finalmente colocar sobre una fachada un elemento que debe cumplir requisitos eléctricos, estructurales, urbanísticos y de prevención.

¿Qué titulación reúne todo eso?

Ninguna.

Del maestro al aprendiz

La consecuencia es conocida por muchas empresas: una parte importante del oficio continúa aprendiéndose dentro del taller.

Quien llega desde Artes Gráficas puede dominar la impresión, pero deberá aprender otros procesos. Un electricista tendrá conocimientos que necesita el rótulo luminoso, pero desconocerá otros muchos aspectos de su fabricación. Lo mismo ocurre con soldadores, diseñadores o aplicadores.

El profesional completo termina construyéndose con formación procedente de distintos ámbitos y con la experiencia transmitida dentro de la propia empresa.

Por eso ASERLUZ ha intentado cubrir durante años parte de ese vacío mediante formación continua. Cursos sobre LED, accesibilidad, normativa o nuevas tecnologías se han ido sumando a la formación ofrecida por fabricantes y distribuidores.

Pero formar a quien ya está dentro no resuelve completamente el problema de conseguir que entren nuevos profesionales.

Quizá haya que empezar antes

Y ahí el modelo de ISA ofrece una pista interesante.

Tal vez haya que acercar el sector a los centros de Formación Profesional, abrir los talleres y enseñar a estudiantes de Artes Gráficas, electricidad, electrónica, soldadura, diseño o fabricación mecánica que detrás de los rótulos que ven todos los días existe una industria en la que pueden desarrollar una carrera profesional.

Porque llevamos más de quince años hablando de la necesidad de una formación específica.

La tecnología del sector ha cambiado enormemente durante ese tiempo.

La asignatura pendiente, sin embargo, continúa siendo la misma.