La importancia de la Empresa Familiar en la economía mundial y en particular en la economía Española es incuestionable.
Los resultados de estadísticas internacionales sobre la existencia de las Empresas Familiares muestran cifras bastante significativas: - Generan empleo para 100 millones de personas a nivel mundial.
- Constituyen el 60% sobre el total de empresas del planeta.
- El 25% de las 100 primeras del mundo son familiares.
- En España suponen un 60% del empleo privado y un 65% del PIB
También es cierto, que el índice de mortandad de este tipo de empresas es muy elevado; a 2ª Generación llegan menos del 50% de las mismas y tan sólo el 15% llega a 3ª Generación, como podemos observar en el grafico de la derecha. Como bien es sabido, en una Empresa Familiar confluyen varios elementos clave – familia, negocio, propiedad, gestión y sucesión- que son los que precisamente la diferencian del resto de organizaciones y determinan su propia identidad. Conforme la empresa familiar va evolucionando en el tiempo, la relación entre estos factores, es decir, las relaciones entre los miembros de una familia en el entorno de una empresa van cambiando y haciéndose cada vez más complejas, provocando en muchas ocasiones, tensiones que suelen derivar en conflictos y enfrentamientos familiares que a su vez perjudican el desarrollo y la continuidad de la empresa familiar. La cuestión verdaderamente importante y sobre la que los empresarios deberían reflexionar es que, aun siendo este tipo de conflictos naturales y bastante predecibles, los problemas que de ellos se suelen derivar no suelen ser abordados con suficiente antelación.
Sin embargo, también habría que destacar que en España, en estos últimos años, tal y como se demuestra en una encuesta[1] llevada a cabo en el año 2004 entre más de 1.000 empresarios familiares de todas las provincias de España, el grado de sensibilización de los empresarios en relación a la continuidad de sus empresas en futuras generaciones, se ha incrementado considerablemente a lo largo de estos últimos años. Así, por ejemplo, el 70% de las Empresas Familiares han pensado en regular por escrito normas sobre la propiedad y el 73% desea que la empresa continúe siendo de capital y trabajo familiar. Pero, si bien es cierto que sensibilizarse y reflexionar sobre todas estas cuestiones es de suma importancia, como ya hemos dicho, de poco sirve si al final por “miedo” a tratar este tipo de temas no se inician con suficiente antelación actuaciones, que si son bien dirigidas, pueden ayudar a reducir en un alto porcentaje los riesgos de desaparición de las Empresas.
QUÉ TIPO DE CONFLICTOS SUELEN MANIFESTARSE EN UNA EMPRESA FAMILIAR Aunque se puede afirmar que no hay dos empresas ni dos familias iguales, a lo largo de toda nuestra experiencia profesional en empresas familiares, sí hemos podido detectar los tipos de conflictos que más habitualmente suelen desarrollarse en las empresas familiares. Problemas relativos a la familia Las Empresas Familiares, al igual que cualquier otro tipo de organización humana, aglutinan personas con pensamientos, ideas y expectativas diferentes. Este hecho que en sí mismo es positivo, puesto que es una fuente permanente de nuevas y diferentes aportaciones y puntos de vistas, puede provocar igualmente y con relativa frecuencia, discrepancias y enfrentamientos que pueden llegar a tener enorme trascendencia en el devenir de las empresas. Problemas relativos a la propiedad Estos conflictos suelen aparecer como consecuencia de la dilución de las acciones entre un número cada vez mayor de accionistas. Accionistas que pueden o no trabajar en la empresa, accionistas que pueden o no tener la misma visión de futuro que sus otros familiares, accionistas, en definitiva, que pueden llegar a desarrollar diferentes intereses y expectativas con respecto a la empresa y con ello, el origen de posibles conflictos futuros. ¿Qué preocupaciones suelen suscitarse alrededor del tema de la propiedad? A continuación detallamos algunas de las más frecuentes, - ¿ Se debe repartir todas las acciones por igual entre los hermanos o se debe primar a aquellos que trabajen en la empresa con un número mayor de acciones?
- Cuando y cómo se debe llevar a cabo el traspaso de la propiedad.
- Cómo puede el fundador asegurarse una renta vitalicia tras su jubilación.
- Y si algún accionista de la empresa quiere vender sus acciones ¿Podría hacerlo? Y ¿a qué precio?
Problemas relativos a la Empresa (negocio y gestión) La Empresa Familiar, además de afrontar los retos que le supone la gestión de las relaciones familiares, la planificación de la transición generacional, y en definitiva, todo aquello que su propia condición de Empresa Familiar la diferencia del resto de organizaciones empresariales, debe enfrentarse a los retos propios de cualquier empresa como son por un lado, la mejora constante de su competitividad (en el ámbito de la internacionalización, de la introducción de nuevas tecnologías, de la constante formación de su personal….) y por otro, garantizar su rentabilidad. Las Familias Empresarias deben hacer frente a problemas y cuestiones relacionadas con la gestión, - ¿Debemos pensar en establecer unas normas relativas a la incorporación de los miembros de la familia en la gestión?
- ¿Qué política de retribución debe ser la más adecuada para mi empresa?
- ¿Está suficientemente clara la diferencia entre propiedad y gestión?
- ¿Es adecuada la estructura organizativa que actualmente existe en mi Empresa? ¿Se rige por criterios profesionales o familiares?
y con el negocio, - ¿Estamos de acuerdo en la Estrategia de futuro?
- ¿Qué criterio debemos seguir en los temas de inversión?
Estas y otras muchas preguntas suelen y deben ser materia de debate entre los miembros de la Familia y como venimos comentando, también pueden ser motivo de enfrentamientos y discusiones que pueden derivar en conflictos ante una falta de consenso.  Problemas relativos a la sucesión. La continuidad de la Empresa Familiar en futuras generaciones conlleva gestionar apropiadamente aspectos muy diversos pero de gran importancia como son el reparto de la propiedad entre los miembros de la siguiente generación, la adecuada formación de los futuros accionistas para que puedan actuar como accionistas responsables y conscientes de la trascendencia de su patrimonio y la formulación de una visión, una misión y unos valores comunes y consensuados entre todos los miembros que orienten y guíen el camino futuro que la empresa debe seguir. Así mismo supone tratar con una variedad importante de conflictos potenciales: conflictos de sexo, generacionales, conflictos entre hermanos/primos…….. Pero quizás sea la elección de un nuevo líder la cuestión de fondo más importante cuando hablamos de la problemática de la sucesión. Hablar de ello supone además tratar dos realidades: la del sucesor y la del retiro del líder anterior. No planificar la sucesión con suficiente antelación, puede llevar a la empresa a una situación tan crítica que cuando se intente solventar, la probabilidad de éxito sea mínima. Sin embargo, planificar y prever con antelación aunque no garantiza el logro, sí aumenta enormemente las probabilidades de alcanzarlo. Problemas relativos a la comunicación. La comunicación es una de las principales herramientas de la empresa familiar, ya que gracias a ella, compartimos conocimientos, sentimientos y propuestas. Más adelante podréis observar las diferencias que hemos que encontramos entre la comunicación familiar y la comunicación empresarial. Una de las razones principales que pueden llevar al conflicto es que la comunicación sea escasa entre la familia, por lo que , por normal general también será escasa en la empresa. Y las consecuencias de este conflicto son: - La desconfianza entre la gente , ante personas o situaciones nuevas. Con lo que existe una falta de apertura hacia lo nuevo.
- Malestar en la familia y la empresa.
- Baja el nivel de rendimiento y compromiso con los objetivos empresariales marcados.
- Aumenta y agudiza las diferencias entre las personas implicadas.
- Reduce la cooperación y crea grupo .
- Conduce a comportamientos irresponsables y dañinos, hace que podamos perder la familia y la empresa.
Para que estos problemas de comunicación no sucedan hay que generar un clima de confianza entre los miembros de la familia y los de la empresa para provocar en todos, un sentido de pertenencia y colaboración. Donde las decisiones se asumirán con mayor consenso. Un especialista nos puede ayudar a clarificar que es lo que quieres conseguir en la empresa y en tu familia provocando que obtengas tus propias soluciones y estrategias.  Una de las herramientas que mejor ayudaría a solucionar todos los problemas anteriormente descritos es la creación de un protocolo familiar el cual ha de ser la conclusión que se obtenga tras un proceso que se lleva a cabo con la Familia durante el cual se abordan todas las inquietudes que pueden existir en lo que se refiere a las relaciones Familia-Empresa, con el objeto de llegar a consensuar un conjunto de reglas y normas que regulen dicha relación. Éste ha de ser un proceso con componentes jurídicos, económicos y empresariales, pero sobre todo, es un proceso de trabajo emocional con la familia que en muchas ocasiones no se tiene en cuenta en su justa medida, al presentarse el protocolo familiar como un simple documento normalizado. Una vez obtenidos estos acuerdos interiorizados y aceptados por la familia en relación a los roles que han de asumir sus miembros respecto al liderazgo, propiedad, gestión, derechos económicos, etc, la empresa puede estar lista para afrontar los retos con eficacia en sucesivas generaciones, pero cuidado, estas normas no son inamovibles, ya que debe adaptarse con el paso del tiempo por que la complejidad del mercado y la ampliación de la familia-empresa. |