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La situación de los balastos para lámparas fluorescentes a la luz de la disposición 2000/55/CE La disposición 2000/55/CE del 18 de septiembre de 2000 a considerado la eficiencia de los alimentadores para lámparas fluorescentes como una solución para la reducción de los consumos energéticos en el territorio de la Unión Europea. El resultado, fruto de un acuerdo voluntario entre los productores, fue la exclusión del comercio de los reactores con pérdidas altas, o sea los que tienen un índice de Eficiencia Energética (EEI) igual a “D” desde el 21 de mayo de 2002, mientras que lo de clase “C”, podían ser comercializados hasta el 21 de noviembre de 2005 (Tablilla 1). ¿Pero qué es lo que determina la asignación del índice EEI?  Tablilla 1 EEI Alimentador Tipo Estado última fecha A1 Electrónico Controlable Admitido De definir A2 Electrónico Cold start Admitido De definir A3 Electrónico Warm start Admitido De definir B1 Magnético Pérdidas bajas Admitido De definir B2 Magnético Pérdidas bajas Admitido De definir B3 Magnético Pérdidas bajas Admitido De definir C Magnético Standard A plazo 21/11/2005 D Magnético Pérdidas altas Prohibido 21/05/2002 Como es notorio para funcionar las lámparas fluorescentes necesitan de un alimentador, por que entre los gases la descarga tiene una conducta llamada “de resistencia negativa”, o sea una disminución de la resistencia ofrecida por el gas ionizado, lo que “llamaría” a otra corriente empezando así un proceso degenerativo que implicaría una corriente muy elevada la cual fundiría los electrodos en poco tiempo. Por eso, el alimentador tiene la función de limitar la corriente durante la descarga, hecho por el cual se llama “balastro” o sea “lastre” y dispone también el pre-calentamiento y el detonador de la misma descarga. La tensión de detonador y la descarga tienen que ser mantenidas dentro de unos valores por el alimentador. Este último puede ser de tipo electromagnético o electrónico. Los primeros pueden ser de dos tipos: convencionales o con bajas pérdidas. Si desde un punto de vista teórico nada diferencia los balastros magnéticos de los de bajas pérdidas, las diferencias son evidentes si se analizan atentamente. Los alimentadores con bajas pérdidas reducen la pérdida de potencia disipada en forma de calor y de histéresis del núcleo magnético por medio de sencillas soluciones constructivas. Independientemente del tipo de alimentador magnético hay que recordar que el factor de potencia se queda dentro de valores bastante bajos que necesitan de un condensador de refasamiento para llevar el factor de potencia a valores aceptables.
Las ventajas de la alta frecuencia Durante estos últimos años el balastro magnético cedió una cuota importante de su mercado a los alimentadores electrónicos con alta frecuencia, típicamente incluida entre 20 y 50 kHz. Al contrario de los modelos convencionales, estos no necesitan de un estárter de arranque, son más sutiles, ligeros, silenciosos y tienen un factor de potencia muy elevado. Son también más eficaces energéticamente y integran funciones accesorias como la protección electrónica contra funcionamientos anómalos, contactos accidentales o la rotura de la lámpara. La alta frecuencia tiene un ventaja ulterior desde el punto de vista de la eficiencia luminosa: con paridad de flujo luminoso emitido, la potencia pedida a 50.000 Hz es inferior del 10% respecto a lo que la misma lámparas necesitaría a 50 Hz. Además el alimentador electrónico tiene un influjo beneficioso sobre la duración de la vida de la lámpara, estimado en el 50% más con respecto a las lámparas alimentadas por balastros magnéticos. La vida de la lámpara pasaría así de 10.000 horas a 15.000, lo que significa menos lámparas exhaustas que eliminar con muchos ventajas para el ambiente.
Tablilla 2 Confrontación entre alimentadores para lámparas fluorescentes Alimentadores Composición Pérdidas Peso Cos () Electrónicos de alta frecuencia Electrónica Escasas Reducido alto Magnéticos de bajas perdidas "Mucho" Fe y Cu Medias Elevado bajo Magnéticos convenconales "Poco" Fe y Cu Elevadas Estandar bajo
Con respecto a los balastros con frecuencia industrial, la alta frecuencia permite también una reducción del parpadeo (efecto estroboscópico) que puede resultar molesto en presencia de maquinarias en movimiento y, según algunos estudiosos de comodidad visiva, es percibido por los seres humanos y es causa de migrañas, agotamiento e irritabilidad. El menor estrés al cual está sometida la lámpara que funciona con alta frecuencia se traduce en un menor ennegrecimiento de la bombilla y en un menor deterioro de los polvos fluorescentes, así que el flujo luminoso al final de la vida de la lámpara, se establece alrededor de 90% del valor inicial, el 5% superior con respecto a lo que se habría con una alimentación de 50Hz. Tablilla 3 Comparación entre potencias del sistema reactor - lámpara (F36WT8) en igualdad de flujo luminoso emitido, hecho 100 lo del “balastro” magnético convencional Tipo de alimentador Lámpara Reactor Total Consumo Eletronicos de alta frecuencia 32 W 4 W 36 W 78,2 % Magnéticos de bajas pérdidas 36 W 6 W 42 W 91,3 % Magnéticos convencionales 36 W 10 W 46 W 100 % Los alimentadores electrónicos para lámparas fluorescentes tienen un coste inicial sensiblemente superior a lo de los balastros magnéticos, sin embargo necesitan de menor energía para sus fabricación y para sus vaciado, necesitando globalmente del 20% menos de energía. |